En las sesiones de mentoring, algunos clientes me preguntan qué deberían hacer para ser más carismáticos y de esta manera lograr más de la gente. Siempre intento cambiar la perspectiva de esta reflexión. Por una parte, les traslado que el primer factor que influye en el carisma de una persona es precisamente su capacidad de escucha activa con atención plena, es decir, escuchando de verdad. Por otra parte, intento hacerles ver que la mejor forma de lograr cosas de los demás, por encima de tener personalidades carismáticas, es liderando desde el ejemplo y siendo él mismo el primero que está al servicio del resto. ¿Cuándo fue la última vez que le dijiste a alguien de tu equipo si podías hacer algo por él o por ella? ¿Y la última vez que le escuchaste con paciencia y atención plena? Practicar la autoevaluación honesta y humilde nos hace mejorar como líder y sobre todo, como persona.
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